En la vida hay tiempo para todo, menos para rendirse

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Fallar no es fácil, sobre todo cuando ponemos todo nuestro esfuerzo y nuestras expectativas son tan altas que duele caer. Cuando no te rindes despiertas esa fortaleza interior que enciende tus emociones y hace que tu voluntad crezca, así que ¡falla! Eso es señal de que lo has intentando y que simplemente hay que intentarlo de nuevo.

Sabemos que es difícil mantenernos motivados, sobre todo cuando la vida nos sorprende con giros inesperados. Sentimos que perdemos el control sobre la realidad e inconscientemente creemos que no seremos capaces de afrontar la dificultades. No existe una formula infalible para manejar este tipo de situaciones, y a veces solo necesitamos detenernos y recordar que el éxito no consiste en vencer siempre sino en no rendirse nunca.

No rendirnos saca lo mejor de nosotros

Chica con gorrito negro y una bici observa el campo

En la vida tendremos siempre altos y bajos; reiremos y lloraremos. Tendremos reconocimiento o nos dirán que no lo hacemos tan bien. Amaremos u odiaremos… Y sobre todo, cometeremos errores y aprenderemos de ellos. Sacaremos a relucir nuestra fuerza interna y una vez aprendida la lección volveremos con más experiencia.

Alimenta tu fuerza de voluntad

Chica con blusa roja acostada en el pasto

Es imposible sentirse siempre motivados, no vamos a mentir. Tenemos que alimentar nuestra motivación cada día. Recuerda siempre la razón por laque iniciaste ese nuevo proyecto, o por qué quieres terminar esa carrera… A veces olvidamos nuestras metas y nos sentimos abrumadas al ver la dificultad del camino, pero retomar el impulso inicial siempre nos motiva y nos mantiene a flote.

Piensa que puedes lograrlo

Chica con cabello corto de espladas mira un campo de lavanda

Nadie nos enseña a ser fuertes y tenemos que aprenderlo “a la mala”; hay días en los que tú sola tendrás que darte ese empujón para salir de la cama y limpiarte las lagrimas, porque nadie más lo hará.

No rendirse mantiene la esperanza

Chica con cabello corto y un sombrero en la espalda mira el atardecer

Dicen que la peor batalla es la que no se lucha, pero qué miedo da ese primer paso, ¿cierto? No intentar lo que nos hace felices nos mantiene en una tormenta permanente, es mejor encararla, bailar bajo la lluvia y aceptar las consecuencias y las nuevas experiencias. Recuerda que siempre hay un mañana para no rendirnos e intentarlo una y otra vez.