Una mujer cσn síndrσme de σvariσ pσliquísticσ que aprєndió a amar su vellσ cσrpσral

0
372

𝘏𝘰𝘺 𝘲𝘶𝘦𝘳𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯𝘵𝘢𝘳𝘵𝘦 𝘴𝘰𝘣𝘳𝘦 𝘓𝘦𝘢𝘩 𝘑𝘰𝘳𝘨𝘦𝘯𝘴𝘦𝘯, 𝘲𝘶𝘪𝘦𝘯 𝘥𝘶𝘳𝘢𝘯𝘵𝘦 𝘮𝘶𝘤𝘩𝘰 𝘵𝘪𝘦𝘮𝘱𝘰 𝘢𝘧𝘦𝘪𝘵ó 𝘴𝘶 𝘷𝘦𝘭𝘭𝘰 𝘤𝘰𝘳𝘱𝘰𝘳𝘢𝘭. 𝘌𝘭𝘭𝘢 𝘴𝘶𝘧𝘳𝘦 𝘥𝘦𝘭 𝘴í𝘯𝘥𝘳𝘰𝘮𝘦 𝘥𝘦𝘭 𝘰𝘷𝘢𝘳𝘪𝘰 𝘱𝘰𝘭𝘪𝘲𝘶í𝘴𝘵𝘪𝘤𝘰 (𝘚𝘖𝘗), 𝘦𝘭 𝘤𝘶𝘢𝘭 𝘢𝘧𝘦𝘤𝘵𝘢 𝘭𝘰𝘴 𝘯𝘪𝘷𝘦𝘭𝘦𝘴 𝘩𝘰𝘳𝘮𝘰𝘯𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘶𝘯𝘢 𝘮𝘶𝘫𝘦𝘳. 𝘓𝘢𝘴 𝘮𝘶𝘫𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘚𝘖𝘗 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘦𝘯 𝘩𝘰𝘳𝘮𝘰𝘯𝘢𝘴 𝘮𝘢𝘴𝘤𝘶𝘭𝘪𝘯𝘢𝘴 𝘦𝘯 𝘮𝘢𝘺𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘤𝘢𝘯𝘵𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴. 𝘌𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘰𝘵𝘳𝘰𝘴 𝘱𝘳𝘰𝘣𝘭𝘦𝘮𝘢𝘴, 𝘦𝘴𝘵𝘦 𝘥𝘦𝘴𝘦𝘲𝘶𝘪𝘭𝘪𝘣𝘳𝘪𝘰 𝘱𝘳𝘰𝘷𝘰𝘤𝘢 𝘶𝘯 𝘪𝘯𝘵𝘦𝘯𝘴𝘰 𝘤𝘳𝘦𝘤𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘷𝘦𝘭𝘭𝘰 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘤𝘢𝘳𝘢 𝘺 𝘦𝘭 𝘤𝘶𝘦𝘳𝘱𝘰.

𝘌𝘯 𝘎𝘦𝘯𝘪𝘢𝘭.𝘨𝘶𝘳𝘶, 𝘯𝘰𝘴 𝘪𝘯𝘴𝘱𝘪𝘳ó 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘩𝘪𝘴𝘵𝘰𝘳𝘪𝘢 𝘺 𝘴𝘶 𝘪𝘮𝘱𝘰𝘳𝘵𝘢𝘯𝘵𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘤𝘭𝘶𝘴𝘪ó𝘯: 𝘯𝘰 𝘱𝘦𝘳𝘮𝘪𝘵𝘢𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘱𝘳𝘰𝘵𝘰𝘵𝘪𝘱𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘰𝘵𝘳𝘢𝘴 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘴 𝘥𝘦𝘧𝘪𝘯𝘢𝘯 𝘵𝘶 𝘣𝘦𝘭𝘭𝘦𝘻𝘢.

De niña fui intimidada y me decían “niño”

Una mujer con síndrome de ovario poliquístico que aprendió a amar su vello corporal
© This Morning / ITV

El cuerpo de Leah Jorgensen comenzó a cambiar cuando era una adolescente debido a un trastorno hormonal. A partir de este momento, a menudo le aterrorizaba la gente que la miraba y tenía que usar ropa que ocultara su “vergüenza y su pena”. Sus piernas, brazos, pecho, espalda, estómago, hombros y cara están cubiertos de vello oscuro y grueso.

“Mi objetivo diario durante mucho tiempo fue pasar el día sin que nadie notara mi vello corporal”

Leah admite: “Debido a que tengo demasiado vello, fue muy difícil tratar de ocultarlo. Desarrollé un terrible caso de ansiedad, el cual terminó por pasarle factura a mi salud mental”.

Tenía una estrategia, afeitarse u ocultarse, pero era agotador tratar de seguir esta rutina. Pasaba muchas horas tratando de quitarse el vello o cubriéndose con sudaderas a pesar del sudor. Estaba convencida de que nada, excepto una vida miserable y solitaria, esperaba por ella, considerando el hecho de que incluso su médico se sorprendió cuando la vio.

Accidente que cambió su vida

Una mujer con síndrome de ovario poliquístico que aprendió a amar su vello corporal
© This Morning / ITV

A finales de 2015, Leah fue atropellada por un automóvil y tuvo que ir al hospital en una ambulancia. Para salvar su vida, los paramédicos comenzaron a cortarle la ropa. Estaba aterrorizada por la idea de también ver el asco en los ojos de los auxiliares. Pero, para su asombro, su reacción fue diferente: “Me di cuenta de que a nadie le importaba mi aspecto…”.

Se sometió a cirugía y terapia en el hospital y salió con una nueva actitud hacia sus problemas y su vida: todas estas emociones negativas que sentía no se debían a su vello, sino a las percepciones de otras personas.

No quiero huir más de eso

Una mujer con síndrome de ovario poliquístico que aprendió a amar su vello corporal
© This Morning / ITV

La aceptación fue el primer paso (y el más difícil) en el camino hacia el cambio. ¿Quieres ver qué pasó con Leah cuando ella lo superó con éxito? Aquí está una corta lista:

  • se deshizo de su rasuradora;
  • dejó de usar ropa larga para esconderse;
  • valientemente usó un bikini por primera vez;
  • dejó su trabajo en seguros y regresó a la universidad;
  • consiguió un nuevo trabajo y trabaja con niños autistas;
  • comenzó a salir con un hombre que la ama a ella (y sus diferencias);
  • creó una cuenta de Instagram e inspira a otras personas.

Recuerda, no estás solo

Una mujer con síndrome de ovario poliquístico que aprendió a amar su vello corporal
© This Morning / ITV

Leah quiere que todos lean esto: “Espero que compartir mi historia les dé el valor necesario a los demás”. Todas las personas son únicas, y eso es perfecto.

¿Te parece que esta historia puede ser inspiradora y motivante? Compártelo con aquellas personas que sabes que necesitan el coraje para afrontar una situación similar.

Imagen de portada This Morning / ITV, This Morning / ITV